El orden importa: pre-evaluación primero, proyecto después
La secuencia que la mayoría sigue al comprar su primera vivienda es: ve un proyecto que le gusta, va al piloto, se emociona, paga reserva (entre $200.000 y $1 millón), y después intenta conseguir el crédito. Si el banco le dice que no — o le aprueba menos de lo necesario — pierde la reserva o tiene que renegociar bajo presión emocional.
El orden correcto es al revés: primero saber con qué banco calificas, en qué monto, y bajo qué condiciones. Después elegir un proyecto que cuadre con esa capacidad. La pre-evaluación crediticia es gratuita y demora 24–48 horas con los documentos completos.
En la pre-evaluación miramos lo mismo que mira el banco: renta líquida, antigüedad laboral, deudas vigentes en sistema bancario y casas comerciales, registro en Dicom, capacidad de pago proyectada. Y agregamos el subsidio si aplica.
“Pagar una reserva sin pre-evaluación es como hacer una oferta de trabajo sin haber visto el sueldo.

